El centro tecnológico de la UPC impulsa desde Barcelona la nueva era de la fabricación aditiva
El CIM UPC se ha consolidado como uno de los principales referentes de la fabricación aditiva en Europa. Con una planta piloto, 45 profesionales y una intensa actividad de transferencia tecnológica, el centro desarrolla nuevas tecnologías de impresión 3D, impulsa empresas derivadas y sitúa a Barcelona en la vanguardia de la industria del futuro basada en materiales avanzados, inteligencia artificial y automatización.
El CIM UPC, centro tecnológico de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), se ha convertido en uno de los principales motores de la fabricación aditiva en Cataluña y en un referente europeo en impresión 3D avanzada. Su actividad combina investigación aplicada, desarrollo tecnológico, formación y transferencia de conocimiento hacia la industria, con el objetivo de transformar la manera en que se diseñan y fabrican los productos del futuro.
Con una plantilla de 45 profesionales y una planta piloto equipada con tecnologías capaces de imprimir desde plásticos hasta metales mediante diferentes procesos aditivos, el centro no se limita a fabricar piezas. Su verdadera misión consiste en desarrollar nuevas tecnologías de impresión, optimizar procesos industriales y ampliar las posibilidades de fabricación de materiales cada vez más complejos. Entre sus principales líneas de trabajo destaca la impresión metálica, donde investiga cómo controlar con precisión parámetros como la temperatura, el aporte de material o los movimientos robotizados para garantizar piezas aptas para aplicaciones industriales. La incorporación de sensores e inteligencia artificial permite además que las propias máquinas tomen decisiones durante el proceso de fabricación.
El centro también actúa como puente entre la investigación y el mercado. Parte de las innovaciones desarrolladas en sus laboratorios han dado lugar a empresas independientes como BCN3D y Aridditive, especializadas respectivamente en impresión 3D industrial y fabricación aditiva con hormigón. Paralelamente, colabora con empresas, hospitales y administraciones en proyectos que abarcan desde aplicaciones médicas hasta soluciones arquitectónicas e industriales.
La actividad del CIM UPC se integra en un ecosistema barcelonés que reúne universidades, centros tecnológicos, startups y grandes compañías vinculadas a la fabricación aditiva. Según datos de Acció, Cataluña supera ya las 150 empresas especializadas en impresión 3D, con un volumen de negocio cercano a los 560 millones de euros y más de 2.000 profesionales. En este contexto, el centro aspira a seguir creciendo alrededor de un 10 % anual y contribuir a que Barcelona continúe siendo uno de los principales polos europeos de innovación industrial.
«¿La fabricación aditiva acabará sustituyendo a la producción tradicional o ambas convivirán durante las próximas décadas?»