La inteligencia artificial: una herramienta sin empatía real
La inteligencia artificial es una falsa: ni es empática ni nos quiere, solo finge después de mucho entrenamiento
Según un reciente informe de Plan International, una de cada cuatro jóvenes españolas de entre 17 y 21 años ha recurrido a la inteligencia artificial para compartir problemas personales o solicitar consejo sobre cuestiones emocionales. Sin embargo, los expertos advierten que estas herramientas tecnológicas no pueden sustituir el apoyo terapéutico profesional.
La psicóloga general sanitaria Laura Leal destaca que, aunque las IA pueden ser útiles como apoyo puntual en situaciones de estrés cotidiano, no son capaces de reemplazar un proceso terapéutico completo. «Lo que no puede en ningún caso es suplantar a un psicólogo. Para realizar un proceso terapéutico necesitamos establecer un vínculo, una empatía, una conciencia y una conexión emocional», explica Leal.
Por otro lado, Alejandro Rodríguez, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y especialista en inteligencia artificial, subraya que estos sistemas no poseen la capacidad de sentir o comprender las emociones humanas. «No es un ser que tenga esa capacidad como tal, pero sí que realmente la manera en la que se ha entrenado y la gran cantidad de información que incluye ese tipo de emociones le ayuda a simular esa empatía», afirma Rodríguez.
Las respuestas aparentemente comprensivas de las IA son el resultado de procesar millones de conversaciones, textos y ejemplos. «Las inteligencias artificiales se entrenan con grandes volúmenes de datos y gran parte de esos datos son información que tiene contexto dentro de la parte más emocional», añade Rodríguez.
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