Google prioriza su desarrollo de AGI reservando sus chips más avanzados
Google tiene chips de sobra para vender. Prefiere quedárselos para no quedarse atrás en la carrera de la AGI
En un movimiento estratégico, Google ha decidido reservar sus Unidades de Procesamiento Tensorial (TPUs) para impulsar su propia investigación en Inteligencia Artificial General (AGI), en lugar de venderlas a terceros. Este enfoque refleja la creciente importancia que las grandes tecnológicas otorgan a la AGI, considerada un objetivo estratégico más allá de una simple etiqueta de marketing.
Durante la presentación de resultados del segundo trimestre de Alphabet, Sundar Pichai, CEO de Google, afirmó que su prioridad es asegurar que tienen los recursos necesarios para competir en la frontera del desarrollo de la AGI. Pichai explicó que, tras cubrir sus necesidades internas, la capacidad de cómputo se distribuye entre otras áreas como Search, YouTube, y su nube corporativa, Vertex.
A pesar de esta estrategia, el negocio de Google Cloud sigue en auge, con ingresos de 24.750 millones de dólares en el trimestre, un 82% más que el año anterior. La demanda de infraestructura y soluciones de IA ha sido clave en este crecimiento, aunque la compañía aún tiene una cartera de pedidos pendientes de 514.000 millones de dólares.
El apetito de Google por los chips es tal que la empresa planea aumentar su inversión en infraestructura de IA a un rango de entre 195.000 y 205.000 millones de dólares, debido a un «entorno con restricciones de suministro». Este incremento busca mantener a sus grandes clientes de nube, aunque implique asumir pérdidas puntuales.
Sin embargo, el trimestre no ha estado exento de desafíos. El flujo de caja libre de Alphabet cerró en negativo por primera vez desde 2004, lo que provocó una caída del 4% en el valor de sus acciones al cierre del mercado.