La encrucijada de la IA: ¿centros de datos o viviendas?
As AI guzzles water and energy, we are already facing a choice: datacentres or homes? | John Harris
En medio de titulares sobre la sequía en el Reino Unido, los incendios forestales en Europa y temperaturas globales imposibles, la ciudad de Slough se encuentra en el centro de un debate crucial: el crecimiento de los centros de datos frente a las necesidades de las comunidades locales. Este lugar, conocido por su parque industrial, ha pasado de ser un referente cómico en la serie de televisión The Office a ser un símbolo del poder computacional que la inteligencia artificial (IA) demanda actualmente.
Los centros de datos, que requieren enormes cantidades de electricidad y agua para sus procesos de enfriamiento, están vinculados de manera ineludible a la emergencia climática. En Slough, la concentración de hasta 40 centros de datos ha generado preocupaciones sobre su impacto en el medio ambiente y en la calidad de vida de sus habitantes. Según un estudio reciente de la Universidad de Cambridge, estos centros pueden aumentar las temperaturas locales en hasta 9 grados Celsius, aunque los propietarios de los parques industriales niegan evidencias concluyentes de este efecto.
El debate sobre los centros de datos no es exclusivo del Reino Unido. En Estados Unidos, se han convertido en un tema candente en las elecciones de medio término, con estados como Nueva York imponiendo pausas en el desarrollo de nuevos centros «hiperescala». Incluso en Texas, un bastión republicano, se ha llamado a revisar el uso de agua y energía de estos centros antes de permitir su conexión a la red eléctrica estatal.
Mientras tanto, el interés por los centros de datos ecológicos crece, aunque muchos expertos insisten en que las energías renovables aún no son suficientes para satisfacer las demandas de estos gigantes tecnológicos.
¿Te ha interesado esta noticia?
Recibe cada mañana el resumen de IA y sociedad directo en tu email.
Suscríbete gratis →