Del logotipo a la inteligencia artificial: la evolución de la identidad visual de las grandes marcas
Del logotipo a la inteligencia artificial: cómo las grandes marcas aprendieron a construir una identidad visual reconocible
Mucho antes de que existieran manuales de identidad, departamentos de diseño o logotipos pensados para una pantalla de móvil, las marcas enfrentaban un desafío fundamental: ser reconocibles. Un ejemplo clásico es Coca-Cola, cuyos barriles se pintaron de rojo para diferenciarlos de los que contenían alcohol, lo que eventualmente creó uno de los colores corporativos más icónicos del mundo.
La evolución de la identidad visual de las marcas ha sido un proceso largo y complejo, como describen Jens Müller y Katharina Sussek en su libro ‘The Elements of Brand Design’. Desde los primeros símbolos comerciales hasta las identidades digitales actuales, las marcas han buscado expresar su identidad mediante palabras e imágenes, un proceso que se aceleró con la industrialización del siglo XIX.
En 1907, la empresa alemana AEG, bajo la dirección artística de Peter Behrens, estableció un precedente al desarrollar una imagen común para publicaciones, productos y edificios industriales. Este enfoque fue adoptado por otras compañías, como el Metro de Londres y Olivetti, que integraron diseño gráfico y arquitectónico para crear identidades de marca coherentes.
La revolución digital de los años ochenta y noventa trajo consigo nuevos retos. Las marcas tuvieron que adaptarse a un mundo donde las identidades visuales ya no podían ser uniformes, sino que debían ser flexibles y modulares para funcionar en múltiples plataformas, desde ordenadores hasta teléfonos inteligentes.
Hoy, la inteligencia artificial abre una nueva fase en el diseño de identidades visuales. Aunque plantea preguntas sobre el papel del diseñador, Müller y Sussek argumentan que la producción automática hace que la individualidad conceptual y la originalidad artística sean más relevantes que nunca.
¿Te ha interesado esta noticia?
Recibe cada mañana el resumen de IA y sociedad directo en tu email.
Suscríbete gratis →