La Inteligencia Artificial: ¿Un Futuro Distópico o Utopía Tecnológica?
El nuevo mundo distópico-utópico de la Inteligencia Artificial
El despliegue masivo de la inteligencia artificial (IA) plantea una de las situaciones más singulares para los economistas en las últimas décadas. Esta tecnología de propósito general tiene efectos que, a día de hoy, son difíciles de prever. La incertidumbre sobre si la IA aumentará el desempleo es notable, ya que los economistas laborales no pueden abordar los efectos de una tecnología tan amplia y de impacto desconocido.
Una de las principales preguntas es si la IA incrementará la producción total o simplemente redistribuirá los roles entre las máquinas y el trabajo humano. La IA podría ser una tecnología que desplaza factores, sustituyendo trabajo por capital sin aumentar significativamente la producción de bienes y servicios. Aunque ha mejorado la productividad al hacer el trabajo más accesible, no necesariamente ha incrementado la producción total.
Otra cuestión importante es si la IA aumentará la productividad, entendida como producción por unidad de trabajo humano. La lógica sugiere que la IA aumentará esta productividad, ya que sustituye trabajo humano, aunque esto no implica necesariamente un aumento en la producción total.
La IA también plantea la posibilidad de crear una población excedente significativa, personas cuyas habilidades se vuelven obsoletas en la nueva economía impulsada por la IA. Esta población excedente podría requerir una «reconversión» para adaptarse a las nuevas necesidades del mercado laboral, un proceso que podría llevar años.